
(Foto Pere Puntí, EMD)
Liga BBVA
FCB 3 – Real Sporting de Gijon SAD 0
La primera parte ya avisó de las novedades que hoy mostraría el FCB. Aunque mantuvo la posesión y el control de todas las zonas del campo, no pudo sacar partido de ello, ya que sus lanzadores no pudieron tomar, salvo muy escasas ocasiones, las cabezas de puente necesarias para bombardear el área rival con centros mortales. Sin embargo, pese a la esterilidad del rondo, pese a la presión sobre los pasadores –Xavi otra vez tuvo que afrontar un marcaje individual complementado con ayudas-, el FCB consiguió algo que hace mucho tiempo a buen seguro no lograba, como lo es el marcar tres goles tras sendos lanzamientos de córner. Dos en esta primera parte.
La presión del Sporting, intensa en la línea de medio de campo, impuso al FCB ciertas necesidades. En primer lugar, era necesario intentar asustar a su rival mediante desplazamientos largos sobre Ibra o Bojan, y en segundo lugar, había que prevenir los problemas que supone el tener el balón demasiado cerca de la propia área. A causa de esto último se produjeron algunas imprecisiones, materializadas en dos situaciones muy parecidas: falta lateral y corner posterior; ambas solventadas sin problemas.
En un momento en el que parecía asentarse el SPG, conforme con seguir con la mirada el desplazamiento del balón -siempre y cuando éste no traspasara la línea de medio del campo o, como peor, alcanzara su área en condiciones poco operativas-, el FCB forzó un córner por su extremo izquierdo. Este se lanzaría como suele ser habitual, apoyándose sobre el primer palo, para que Keita -muy favorecido por errores de marcaje esta noche- proyectara en escorzo hacia el segundo, donde se encontraba Bojan sólo. Este hizo honor a su amigo Henry, reproduciendo el gol que Tití endosó al Olympique en Gerland, y que significó el empate a uno en la pasada eliminatoria de octavos de la Champions 2009.
Los primeros veinte minutos arrojaban un balance muy positivo, pese a esos despistes tan habituales en el FCB nada más marca un gol. Piqué se erigía en el protagonista de este periodo, moviendo balones hacia las zonas peligrosas, al tiempo que alejándolo de la cueva. El SPG mantenía a pesar del golpe sus líneas muy juntas, dando por bueno su desempeño y atribuyendo el gol encajado a una jugada aislada. Así era.
Ya superado el minuto 20 del partido, y asimilado el gol a favor, Xavi entendió que podía ser su momento, con lo que buscó retrasarse un poco para plantar batalla en el centro del campo. Su apuesta se tradujo en una mayor contundencia en la presión, con alguna que otra entrada que no pasó de la falta. Había algo más de espacio, el propio rival intentaba salir hacia delante, pero no se obtenían resultados demasiado evidentes.
El FCB sufrió una minicrisis entre el 22 y el 24, momentos en el que el SPG llega a encadenar muchos momentos de presencia en el área, sin materializar el dominio en un disparo peligroso. A esta mayor ambición, el FCB responde con lanzamientos largos, aprovechando los espacios que dejan las transiciones del rival, lo que lleva a Alves a incorporarse al partido.
Sin embargo, tampoco el juego por las bandas fue responsable de propiciar el segundo gol. Será de nuevo un córner, esta vez forzado por el ataque derecho. Un despiste doble permite que Alves reciba el balón en el pico del área con tiempo más que suficiente, cuelgue sobre el segundo palo, y allí concursen tres atacantes para rematar la jugada: Piqué, Ibra y Keita. Será este último quien resuelva, haciendo honor a uno de los motivos por los que fue fichado el año pasado. Dos a cero y al descanso.
La reanudación debilitó la presión en centro del campo, pero es que tampoco el FCB estaba ya en condiciones de afrontar una circulación agresiva. Los primeros minutos contemplaron un intercambio de golpes que pudo apretar el marcador o colocarlo en la senda de la goleada; no ocurrió nada de eso.
El desmoronamiento de las trincheras permitió al campeón ensayar a conciencia la nueva pieza de su repertorio, y que consiste en enviar balones largos hacia Ibra, ya sea para buscar su media vuelta o una segunda jugada. En el contexto de esta estrategia, Busquets retrasó su posición hasta incrustarse entre los centrales y dar más posibilidades de salida en vertical. Con tanto suministro, Bojan y Pedro entraron en más juego, conduciendo pelotas de fuera adentro y en ocasiones ensayando disparos que percutían contra la defensa o el portero visitante.
Ya abocados a los minutos finales, condicionados ambos equipos por el cansancio, el estadio se obsesionó por el gol de su nueva estrella. Parecía evidente que, a la vista de los antecedentes y la estadística, éste tendría que llegar, de darse el caso, de la mano de un remate de cabeza habilitado tras un córner. Antes de que se produjera este desenlace, Keita estuvo a punto de aumentar la cuenta, rematando al poste desde una posición privilegiada y nuevamente a la salida de un saque de esquina; y hasta el propio Ibra tuvo su oportunidad, cabeceando sin demasiada fuerza un pase lateral. Sería ya en el minuto 80, agotado el rival, cuando –lo que son las cosas- se resumieron en el tercer gol los ingredientes de los dos anteriores. Si el remate final de Ibra recordaba al gol de Bojan –cabezazo en plancha sobre el segundo palo-, la asistencia era idéntica a la que había propiciado el remate de Keita en el segundo gol; nuevamente a cargo de Alves en el pico del área tras pase de Xavi desde la esquina.
Fin de fiesta, que pudo redondearse con el primer liderato si el propio Ibra hubiera resuelto positivamente una asistencia de 30 metros a cargo de Xavi, que recordó las asociaciones entre Koeman y Bakero.
En suma; puesta en escena de un nuevo argumento ofensivo que protege mejor la salida del balón y concede al equipo una posibilidad añadida a las que conformaban el repertorio del equipo el año pasado. Hace mucho tiempo que el Barça no vencía con tres goles de cabeza, y menos precedidos de córner. Este tipo de soluciones desatascan partidos en los que el rival se plantee renunciar a jugar y limite su participación a bloquear a los lanzadores culés.
Las lesiones, mejor pronóstico en Maxwell que en Bojan, reflejan el coste de una pretemporada exigente, resuelta con el mayor de los éxitos. Ahora hay quince días de descanso para recuperar titulares e ir empastando el juego de Ibra con sus compañeros.
Valdés: Atento (7). Pese a alguna que otra imprecisión en el movimiento de la pelota, se mostró eficaz y solvente en las ocasiones que se concedieron al rival.
Alves: Profundo (7). Sin mayores exigencias en la defensa, a excepción de dos minutos en la primera parte, se preocupó de dar profundidad al equipo. Dos asistencias idénticas.
Maxwell: Desafortunado (6). Corría a su cargo el dar profundidad al lado izquierdo, desafío que asumió sobre todo en los primeros 20 minutos del partido. Posteriormente fue retrasando su participación hasta lesionarse nada más empezar la segunda parte.
Puyol: Solvente (6). Su desempeño fue esencialmente defensivo. Aun y cuando era un día propicio para participar en el peligro a balón parado, no apareció en ninguna de las jugadas clave.
Piqué: Impulsor (7). Responsable de dar salida al balón, ya fuera intentando la conexión con la zona de lanzadores, ya fuera proyectando el balón hacia la línea de delanteros. Como siempre, eligió las mejores opciones.
Busquets: Escoba (7). La sospecha de un marcaje intensivo sobre Xavi y la necesidad de dar descanso a Touré, propiciaron el concurso de Busquets desde el inicio. Combinó el desplazamiento largo con la labor de escudero.
Xavi: Concentrado (7). Consciente de que el planteamiento rival puede llevarle a no tocar balones durante muchas fases del partido, asume sin complejos su papel de espantapájaros. También aprovechó todas las ocasiones en las que se produjeron fisuras en la disciplina defensiva rival.
Keita: Rematador (8). Nuevamente, no era partido para lanzadores, pero desatascó el partido con dos inspirados remates de cabeza, uno de ellos asistencia para el primer gol y otro de propia mano, fusilando un centro cómodo de Alves. Pudo hacer otro gol. El mejor.
Pedro: Ofensivo (7). Casta, talento y astucia. Sin apariciones en la primera parte, comenzó a emerger en la segunda, ofreciéndose a Xavi, Busquets y Alves. Tuvo su oportunidad, bien desbaratada por el portero rival.
Ibrahimovich: Implicado (7). Seguramente dormirá mucho mejor después de haber convertido en gol una de las tres oportunidades con las que contó, seguramente la más clara. El juego de su equipo descansó hoy más que nunca sobre Ibra a modo de ariete referencia.
Bojan: Insistente (7). Revoloteó sobre su banda con mayor insistencia que el titular del puesto. Inspirado en el remate que abrió el marcador. En la segunda parte tuvo más participación, aunque sin frutos. Lesionado; tiene para 15 días.
Abidal: Defensivo (6). Cubrió la contingencia provocada por la baja de Maxwell en un momento en el que el Sporting se mostró más ambicioso. Su frescura contuvo la de los hombres de banda que incorporó Preciado en la última media hora.
Jeffren: Recambio (5). Tuvo tiempo para contribuir a alguna oportunidad. Ingresó en un momento en el que los asistentes blaugrana sólo pensaban en Ibra.
Fontás: Suelto (6). Todo un trago el salir a cubrir el sitio de Piqué. No se notó demasiado el cambio, en un momento en el que Busquets apoyaba la salida de balón, en corto y en largo, como si de un líbero se tratara.
Pep Guardiola: Responsable (9). Ha redondeado una pretemporada de alta exigencia. Cierto que sacrificó el Gamper y aceptó la solicitud de su jugador franquicia de jugar un partido incompatible con el inicio de Liga; pero también ha colocado en primera línea a Pedro, que asoma como recurso para dar descanso a los titulares de las bandas, ahorrando de paso el coste de un fichaje más a sus jefes. Pep se ha propuesto dar al FCB un nuevo argumento ofensivo que le permita gestionar partidos como el recordado de Numancia, en el que la conducción no dio sus frutos y además expuso el juego a errores en la salida de balón. Lección aprendida y superada.
Ficha
FC Barcelona: Valdés; Alves, Piqué (Fontás, min. 83) Puyol, Maxwell (Abidal, min. 56); Busquets, Xavi, Keita; Bojan (Jeffren, min. 80), Ibrahimovic, Pedro.
Real Sporting de Gijón SAD: Juan Pablo; Sastre, Botia, Gregory, Canella; De las Cuevas (Maldonado, min. 72), Michel, Diego Camacho (Bilic, min. 56), Diego Castro (José Angel, min. 76); Rivera; Barral.
1-0, min.17: Bojan.
2-0, min 42: Keita.
3-0, min 82: Ibrahimovich.
Arbitro: Ramírez Domínguez (And). TA: Barral, Rivera. Sin problemas. Bien.
Estadio: Camp Nou, 72.000 esp.
RESUMEN EN IMAGENES (Youtube):
http://www.youtube.com/watch?v=TKyucBh_FPA